El objetivo de una terapia es generar equilibrio. Esto quiere decir: encontrar el punto medio en la balanza entre dos fuerzas o influencias opuestas. Todo problema tiene más de una forma de mirarlo.
Siempre hay opciones. El dolor, la confusión, la desesperación o el desamparo son una de las caras de la moneda. Inclusive cuando sufrimos mucho es posible encontrarle significado a lo que está pasando y asi volvernos más sabios.
La necesidad de terapia aparece cuando una relación se ha roto o está desequilibrada. Con esto no solo me refiero a la relación con otra persona, ya que nuestra total existencia es una red de relaciones. Estamos en constante relación con el mundo…
Junto al terapeuta puedes recrear tus relaciones y darte cuenta de la forma en que las encaras. Al observar como te conduces en tus relaciones puedes explorar mejores opciones de responder ante ellas.
Así es posible encontrar el coraje para responder a los desafíos que la vida pone en tu camino. |