Las meditaciones terapéuticas son una forma de volver a ti mismo. Esto significa poder relajarte en medio de tus numerosas ocupaciones y exigentes demandas y parar de olvidar aquello que realmente es importante para ti.
El objetivo de meditar es llegar a percibir, aunque sea por un instante, nuestro Ser de forma auténtica.
Mi abordaje a la práctica de meditar es un proceso en tres etapas:
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Respirar con otros – juntos encontramos la inspiración para recrear nuestro Ser en cada inalación y dejar ir a las tensiones en cada exalación.
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Volverse consciente de las emociones – observando el poder de las emociones aprendemos a usar sus intensidades en nuestro favor, en lugar de sufrir pasivamente sus subidas y bajadas.
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Comprender la quietud - si podemos suspender por unos momentos la actividad mental y escuchar el silencio, podremos oír la fuerza vital fluyendo como un río en constante movimiento.
Si estás decidido a llevar una vida más satisfactoria, la meditación puede darte la fuerza para dar el salto. |